Perlas del podcast
Ideas de negocio, marketing y economía sacadas de los podcasts — en nuestra voz.

Si un producto de alta tecnología es muy barato, el producto eres tú (las gafas de Meta)
Unas gafas con cámara e inteligencia artificial por 300$. Suena demasiado barato… y esa es la pista.

La competencia es el mismo dueño: el imperio oculto de las gafas
¿Ray-Ban u Oakley? Muchas veces da igual: las hace la misma empresa.

Regalar tu mejor contenido no te canibaliza: te multiplica (la jugada de TED)
Todos dijeron que regalar las charlas TED era una locura. Pasó justo lo contrario.

El truco de los "clientes a 10€" en Facebook Ads (por qué no escala)
"Consigo clientes a 10€ con Facebook." Suele ser verdad… invirtiendo mil euros al mes.

Los 100 soñados: por qué perseguir a pocos vende más que ir a todos
En vez de llamar a dos mil empresas, persiguió solo a ciento sesenta. Y cayó Xerox.

El error de vender a todo el mundo: tus primeros clientes te definen
El mayor error al arrancar un negocio es querer venderle a todo el mundo.

Haz cosas que no escalan: cómo arrancan las mejores empresas
Al principio, las mejores empresas hacen cosas que no escalan. Y lo hacen a propósito.

¿Te quedas o no puedes irte? Las dos formas de retener a un cliente
Hay dos formas de que un cliente no te abandone. Y dicen mucho de una empresa.

Cómo fichan al mejor: la lección de negociación escondida en Star Wars
La mejor lección de negociación está escondida en Star Wars.

El mito de los fondos buitre: quién cobra de verdad el alquiler en España
"La vivienda está cara por los fondos buitre." Suena bien… pero los datos dicen otra cosa.

Tu inflación no es la del titular (y puedes calcular la tuya)
Sale el dato de inflación, dice un 3%, y tú piensas: en mi casa, no. Y no estás loco.

No sube la casa: baja tu euro
Llevas años oyendo que todo sube. Prueba a darle la vuelta: ¿y si lo que baja es la regla con la que mides?

Los primeros 1.000 € son los más difíciles de tu vida
Nadie te avisa de esto: el primer escalón es, con muchísima diferencia, el peor. Y solo hay uno.

El interés compuesto que nadie te calcula: el capital humano
Todo el mundo te enseña el interés compuesto del dinero. Casi nadie te enseña el otro.

El único sitio del mundo donde las rebajas espantan a la gente
Hay un sitio donde se hace cola cuando los precios están por las nubes y no aparece nadie cuando están de rebajas. Y es justo donde tienes tu dinero.

Beneficios récord… y la acción cae: el precio ya lleva el futuro dentro
Una empresa presenta los mejores números de su historia, titulares por todas partes, y su acción se desploma. ¿Cómo puede ser?

¿Ese deseo es tuyo… o lo copiaste?
Piensa en la última cosa que deseaste de verdad. Y ahora dime: ¿de dónde salió exactamente ese deseo?

Decides con la tripa y luego te lo justificas (se llama racionalizar)
¿Nunca te has comprado algo y de camino a casa ya ibas montándote el argumentario de por qué era una idea buenísima?

Pides «algo que no pierda» y por eso pierdes
Entras al banco, dices «quiero algo que no pierda», y sales con un producto que va a perder. Y no te han engañado.

«¿Y tú qué harías?» es la pregunta equivocada
Es la pregunta que más se repite en cualquier conversación sobre dinero. Y es exactamente la que no deberías hacer.

La carrera de la rata
Llega fin de mes, miras la cuenta y estás exactamente igual. No te has dado ningún lujo. Y aun así, cero.

Tu colchón no es el mío
Todo el mundo repite «ten un fondo de emergencia». Casi nadie dice la parte que de verdad importa: de cuánto.

La fiesta era mentira
Cuando la fiesta es tan evidente que te has enterado tú, suele ser porque ya lleva rato.

Mirando el retrovisor
«Esta cartera habría dado un 27% anual». Claro: está construida sabiendo ya lo que pasó.

Lo único que delegas
En salud preguntas y comparas. En amor ni te lo planteas. En dinero delegas casi siempre.

Un uno por ciento
Un 1% al día son 37 veces mejor en un año. Y al revés, te deja en el 3%.

La charla que nadie tiene
Un problema de dinero en una pareja rara vez es un problema de dinero.

País de ladrillo
Se explica como carácter nacional. No lo es: durante décadas, para una persona normal, no había otra cosa.

El reloj que no vendes
El gráfico del reloj puede ser verdad. Falta la pregunta que no sale en ningún gráfico.

Lo que aprendes no cotiza
Todo lo que compras vale lo que otro quiera pagarte. Lo que sabes hacer, no.

Por qué alguien que ya lo tiene todo arriesga por nada
Si tienes cien euros, veinte más te cambian la semana. Si tienes un millón, veinte más no existen.

Se copia en un fin de semana y costó siete mil millones
Cualquier programador la copia en un fin de semana. Y costó siete mil millones de dólares.

Si no puedes comprar el pasado, compra el futuro
Lo caro es entrar donde ya está todo el mundo. Lo barato es entrar donde la gente todavía duda.

Delegar la tarea se puede. La responsabilidad no
Delegar la tarea es normal y necesario. Delegar la responsabilidad no existe, y nadie te avisa.

La habilidad que caduca si no la estrenas
Nadie te quita tu habilidad de golpe. Caduca sola, y no hay aviso de caducidad.

Un negocio sano se puede morir por tener demasiado dinero
Si te dan diez esperando cien y tu negocio da para veinte, tu negocio es un fracaso. Aunque funcione.

Perder dinero a propósito
Nadie te paga por lo que todavía no has demostrado. Alguien tiene que poner la prueba, y al principio eres tú.

La oferta que no pueden rechazar
Casi siempre el «no» tiene la misma causa: no es que no valgas, es que el otro no puede saberlo.

Convertir un agujero en un activo
La pregunta no es cuánto llevas puesto. Es si lo empezarías hoy desde cero.

El problema no es quien vende humo
Tu atención es lo único que das gratis. Todo lo demás te lo cobran.

Ya cuesta más el interés que el ejército más caro del mundo
Pagar la cuota y que lo que debes no baje tiene nombre: se llama pagar por no avanzar.

El gobierno y las tecnológicas piden dinero a la vez
Tú no pones el precio del dinero. Pero sí eliges cuándo te atas a él.

El profeta que nunca se equivoca porque nunca dice cuándo
El que avisa no pierde nada si falla. Tú sí.

Cuando el que más te presta se levanta de la mesa
La confianza tarda años en construirse y una tarde en gastarse. Nadie te avisa el día que la pierdes.

El número tan grande que ya no significa nada
Elige la escala que te haga actuar: al mes para controlar, al año para cambiar.

Lo peligroso no es el titular: es la normalidad
Lo que se normaliza deja de decidirse. Y eso es lo caro.

La cuerda es larga, pero sigue siendo una cuerda
Casi todo lo importante es una promesa. Por eso no se pone todo en una.

La única salida a una deuda enorme que no la pagas tú
Esa salida no la decide un ministerio. La decide quien produce más — y tú eres una de esas personas.

No existe el búnker
Efectivo hay que tener. Pero como colchón, no como plan.

Dejar de perder por inercia
Lo que tienes, dónde está y qué renta. Hasta que no lo ves, no existe.

El número con el que nos asustan no mide lo que dice medir
Dice medir la vejez. Está midiendo un cumpleaños.

Lo que se ve y lo que no se ve
No figura en el déficit. Figura en el crecimiento que no llega.

No es que no convenzas: es que no llegas a hablar
Un filtro no juzga. Descarta.

Doce meses buscando: eso ya no es un bache
El hueco en el papel explica el mercado, no a la persona.

Antes de traer a nadie, mira a quién tienes fuera
Un país no se queda sin gente. Se queda sin sitio donde ponerla.

La única cuenta que no audita nadie
No hay factura. No hay un día en que llegue. Llega poco a poco, y entera.

Ajuste, descanso, y luego ninguna palabra
Cuando algo no tiene nombre, no se puede discutir.

Lo que sube con la edad, y está medido
Decimos «perder facultades» y hablamos solo de una de ellas.

No estás acabado: está acabada la herramienta
Lo primero se arregla en meses. Lo segundo no existe.

Dos décimas al año: nadie tiene que inventar nada
Basta con dejar de tirar lo que un país ya tiene.

El mundo no se rompe porque alguien haga algo malo
Lo grave no es que el estabilizador se niegue. Es que actúe sin que nadie haya comprobado si podía.

Un número puede ser correcto y engañarte igual
No falta petróleo. Falta grifo.

Se vacía en una tarde y se llena en dos años
La gente calcula el gasto. Casi nadie calcula la reposición.

Guardar no es conservar, y la diferencia se paga entera
Guardar es dejar algo quieto. Conservar cuesta trabajo todos los años.

Quien decide no paga el coste, y quien paga no decidió
Cuando algo sobrevive a todos los gobiernos, el villano no es un gobierno: es un incentivo.

El gasto a medias es el más caro de todos
El completo te da la cosa. El que no haces no te cuesta. El de en medio no da nada y ya lo has pagado.

Comprar y vender a la vez sin que nadie haga nada mal
Nadie está haciendo nada mal. Y aun así no se llega.

Lo vacías barato y lo rellenas caro. Siempre en ese orden
Las emergencias vienen en racimo. Por eso el colchón se repone en los meses buenos.

La rana salta. Lo raro es que nosotros no
El salto nunca es urgente hoy. Por eso no se da nunca.

Hay dos maneras de pagar una crisis y solo una se vota
Nadie firma esa factura. Y la pagas igual.

El poder no está en el tamaño, está en el peso
Para uno es un socio más. Para el otro es un pilar. Ahí está todo el poder.

Gana quien puede esperar, no quien tiene razón
En toda negociación hay dos relojes. Y casi nunca corren igual.

Hay algo peor que no amenazar: amenazar y no poder
No pierdes fuerza por no usarla. La pierdes cuando dejan de creerte.

Tu ahorro no compra tranquilidad: compra la palabra «no»
Un país lo llama capacidad de aguante. En tu casa se llama colchón.

Esperar solo sale barato si el otro no sube el precio
Lo malo no es esperar. Lo malo es esperar sin haberlo calculado nunca.

No te pagan por ser insustituible: por lo que tardarían
Hacerte imprescindible a la fuerza es una jaula, no una palanca.

La palanca más aburrida es la que ya has firmado
Un derecho que no se ejerce se parece mucho a no tenerlo.

Cuando algo importante se decide, aparece un debate al lado
El señuelo siempre es lo pequeño: es concreto, es rápido y se puede ganar.

Las opciones no se pierden de golpe: se pierden por no usarlas
Sigue en el currículum. Ya no está en las manos.

Romper no es una palanca: es tirar la palanca a la basura
Un portazo no es lo mismo que una puerta. El portazo es un final.

Dijo que no a Elvis: lo que se cede a perpetuidad
La ley ya le permitía a Elvis grabarla. Lo que pedían no era permiso.

El anticipo no es un regalo: es un seguro que compras tú
Lo caro no es cobrar hoy. Lo caro es no haber hecho la cuenta.

El número que no mide nada pero decide dónde miras
Un número subió y el otro no. Adivina cuál te enseñan primero.

Netflix no vende películas: vende tu atención
Tu oficio no es tu tarea. Un fontanero no vende tuberías.

Nacer en enero da ventaja en el deporte. En la oficina, no está probado
Lo que decide no es la salida. Es quién te trató como si pudieras.

5.127 prototipos y la casa hipotecada: qué es innovar de verdad
Si nunca has fallado en público, puede que aún no hayas empezado.

La frase real de Ballmer sobre el iPhone (y por qué la que circula miente)
Cada vez que dices que algo vale tanto, das por buena la categoría.

No montes un curso: monta un grupo de diez
Lo que te llevas no es el dinero. Es oírles decir su problema.

No pidas un descuento: pregunta cuánto costaría arreglarlo
Un error se paga una vez. La forma de responderlo se paga siempre.

Comprobar no es desconfiar: el jefe que quiso ver el sello
Un fallo silencioso cuesta más que cualquier fallo que se ve.

Cuando alguien te cuenta su origen, mira cuándo empezó a contarlo
Que nadie pueda desmentirte no es lo mismo que tener razón.

El estudio del 3% que escribió sus metas no existe (y lo dicen Yale y Harvard)
Se sigue contando porque suena bien y porque nadie pide la fuente.

De los seis miedos de la lista, uno te cuesta dinero todos los años
Ese miedo tiene un precio anual, y lo pagas tú.

El «grupo maestro» de 1937, traducido a doce comidas al año
Once no darán nada. Una te cambia el año. Y no sabes cuál.

Una cosa que resuelvas mejor que nadie, y tres teléfonos para lo demás
El que se lo sabe todo suele ser el que hace poco.

Repetirte tu objetivo no cambia el mundo: cambia lo que ves del mundo
Ver la oportunidad no es cogerla. El filtro te la enseña; cogerla es tuyo.

Cuando todo es actitud, nadie arregla el proceso
La actitud es tuya y la mantienes. El recurso es de la casa y se pide.

Soñar con el resultado falla; soñarlo con el obstáculo delante, no
El sueño solo, no. El sueño con el obstáculo delante, sí.

Tu cabeza es el único activo que no te embargan — y por eso te la venden
Si al acabar sabes hacer algo nuevo, era una herramienta. Si solo te sientes mejor, era un sentimiento.

Cuatro reglas para leer un libro de motivación sin que te vendan nada
Te llevas la herramienta y te dejas el sermón dentro.

La suerte y el riesgo son la misma cosa mirada al revés
Copias lo que se puede ver. Y la mitad no se ve.

Nadie admira tu coche: se está imaginando dentro
Pagas mucho por el respeto de alguien que no te está mirando.

Ahorrar sin meta no es tacañería: es margen
No compras cosas. Compras la posibilidad de decir que no.

Un plan mediocre que sigues gana a uno perfecto que abandonas
¿Podrías hacerlo en tu peor semana del año? Si no, es una fantasía.

Lo que cuesta estar dentro no es un castigo
Multa se esquiva. Precio se paga. Y quien no paga, no entra.

El que avisa parece inteligente; el que anima parece que vende
Cuando alguien te asuste, pregúntale qué gana él si le crees.

El plan a treinta años lo firma un desconocido
Pagaban 129 dólares por ver dentro de diez años a su grupo favorito de hoy.

Lo único que el dinero compra y a lo que no te acostumbras
El coche nuevo huele a nuevo dos meses. El control no se acostumbra.

Unas pocas decisiones explican casi todo el resultado
Una cola no te salva para siempre. Solo te compra otra mano.

El margen de error es lo que te deja seguir jugando
Un plan que solo funciona si todo va bien no es un plan: es un deseo con cuentas.
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