No montes un curso: monta un grupo de diez
Lo que te llevas no es el dinero. Es oírles decir su problema.
▶ Míralo en 1 minuto
Si vas a montar algo, no montes un curso: monta un grupo de diez personas con nombre y apellidos, y diles la verdad — esto no está terminado, lo construimos juntos tres meses. Mucha gente dirá que no, y esa es la señal buena. Y los que digan que sí no quieren descuento: quieren construirlo contigo. La curva de adopción es de Everett Rogers, de 1962; el abismo entre los primeros y la mayoría lo señaló Geoffrey Moore en 1991. Pero lo que te llevas del grupo no es el dinero: es oírles decir su problema con sus palabras.
El ejercicio, tal cual
Diez personas. Con nombre y apellidos. Y el mensaje sin adornos: esto no está terminado, vamos a construirlo juntos tres meses.
Mucha gente te dirá que no, y esa es la señal buena: los que digan que sí son los que quieren estar dentro. Y una cosa que sorprende siempre: esos primeros no quieren descuento. Quieren construirlo contigo.
De quién es cada idea
Lo que de verdad te llevas
No es el dinero de esas diez plazas. Es oírles decir su problema con sus palabras, no con las tuyas.
Cuando un texto de venta parece que te lee la mente, casi nunca es talento: es que alguien escuchó mucho antes de escribir. Eso es el marketing. Lo demás es adorno.
Preguntas frecuentes
¿Y si nadie me dice que sí?
Entonces has aprendido algo muy barato, que es de lo que va el ejercicio. O el problema que crees resolver no duele lo suficiente, o no se lo estás contando a la gente adecuada, o la forma no encaja. Cualquiera de las tres respuestas es más útil que haber pasado seis meses grabando un curso para descubrirlo después.
¿No es más profesional esperar a tenerlo terminado?
Parece más profesional y suele ser más caro. Terminar algo sin nadie delante significa tomar decenas de decisiones adivinando, y las adivinanzas se acumulan. Además, el mensaje «esto no está terminado, vamos a construirlo juntos» filtra bien: espanta a quien quiere un producto acabado y atrae a quien quiere participar, que son perfiles distintos y se atienden distinto.
¿De dónde sale lo del abismo?
La curva de adopción —innovadores, primeros adoptantes, mayoría temprana, mayoría tardía y rezagados— la describió Everett Rogers en 1962. Lo que aportó Geoffrey Moore en 1991, en «Crossing the Chasm», fue señalar que la curva no es continua: entre el que compra por ser el primero y el que compra cuando algo ya funciona hay un salto, porque uno compra ventaja y el otro compra tranquilidad.
Esta pepita nace de un tema que comentamos del podcast, traído a nuestro terreno y con los datos verificados. Síguenos en TikTok y YouTube.
🎁 Llévate gratis las 10 guías en PDF
Cómo funciona de verdad el dinero, explicado en cristiano: inflación, vivienda, ahorro y las trampas que casi nadie te cuenta. Te las mando al email ahora mismo, gratis.
Boost
Comentarios
Sé el primero en comentar 👇