💎 Pepita 212 · Mentalidad

Quitaron los bots del estudio y la mentira seguía ganando igual

Tres investigadores del MIT rastrearon 126.000 cascadas de bulos en Twitter: doce años de mensajes y más de tres millones de personas.

▶ Míralo en 1 minuto

⚡ En 1 minuto

Las ganas de reenviar no son una fuente.

Tres investigadores del MIT se pusieron a rastrear 126.000 cascadas de bulos en Twitter. Doce años de mensajes, más de tres millones de personas.

El estudio: Soroush Vosoughi, Deb Roy y Sinan Aral, «The spread of true and false news online», Science 359 (2018). Analizaron todas las historias verdaderas y falsas difundidas en Twitter entre 2006 y 2017 que hubieran sido verificadas previamente por seis organizaciones independientes de fact-checking. Resultados: lo falso llegaba a 1.500 personas unas seis veces más rápido que lo verdadero, y tenía en torno a un 70% más de probabilidades de ser reenviado. El 1% de las cascadas falsas alcanzaba entre 1.000 y 100.000 personas, mientras que lo verdadero rara vez pasaba de 1.000.Es el mayor estudio longitudinal hecho sobre difusión de bulos en una red social. Cubría categorías muy distintas —desde ciencia y negocios hasta leyendas urbanas—, y el patrón se repetía en todas.
Y aquí está la condición que lo cambia todo. La explicación cómoda es que la culpa es de los robots, de las cuentas automáticas. Los autores repitieron el análisis quitando los bots, y la diferencia se mantuvo intacta: los robots aceleraban lo verdadero y lo falso al mismo ritmo. Es decir, la ventaja de la mentira no la ponían las máquinas. La ponían las personas.

¿Por qué? La hipótesis de los propios autores es que lo falso es más novedoso —dice algo que no sabías— y provoca reacciones emocionales más fuertes: sorpresa, indignación, ganas de contarlo. La verdad suele ser más aburrida y venir llena de matices, y los matices no se reenvían.

💡 Nota de Boost

Llévalo a tu terreno, que es el del dinero. El chollo de inversión que circula por un grupo de WhatsApp, el audio del cuñado que sabe de alguien que multiplicó por diez, la captura sin fuente con una rentabilidad imposible. Todo eso viaja rápido por lo mismo: es nuevo, es raro y da gustito contarlo. La regla que sale del estudio es corta y sirve para el 90% de los casos: si algo te da ganas de reenviarlo antes de comprobarlo, ese es justo el momento de no reenviarlo. Y para lo que llega y no puedes verificar en el momento, un sitio aparte —una carpeta de «por comprobar»— hasta que te sientes a mirarlo. Que entre en tu cabeza cuando lo hayas contrastado, no antes.


Preguntas frecuentes

¿Este estudio es de Twitter. Vale para WhatsApp o para vídeos?

La evidencia directa es de Twitter entre 2006 y 2017, y esa es la limitación honesta: otras plataformas tienen redes y algoritmos distintos, y una red cerrada de mensajería funciona de otra forma. Lo que sí viaja bien de un sitio a otro es el mecanismo, que no depende de la plataforma: la novedad y la carga emocional son lo que empuja a compartir, y eso es humano, no técnico.

¿Cómo distingo un bulo financiero sin ser experto?

Sin ser experto ya hay señales que filtran casi todo: si promete una rentabilidad alta y segura a la vez, si mete prisa, si el que lo manda no sabe decirte de dónde salió, o si la fuente es una captura sin enlace. Añade una comprobación barata: busca el dato con dos palabras clave y mira si lo cuenta alguna fuente que se pueda rastrear. Cuando algo importante es cierto, no suele estar solo en un grupo de WhatsApp.

Si lo esparcen las personas, ¿de qué sirve saberlo?

Sirve porque cambia dónde puedes actuar. Si la culpa fuera de los bots, no habría nada que hacer desde tu lado. Al ser el reenvío humano el motor, la interrupción está al alcance: el par de segundos entre leer algo y darle a compartir. No arregla el problema global, pero sí evita que tú seas el nodo que lo pasa a tu familia, que es la parte que sí controlas.

⚠️ Aviso: este artículo tiene una finalidad exclusivamente educativa e informativa. No constituye asesoramiento financiero, fiscal o legal, ni una recomendación de inversión. Invertir conlleva riesgos, incluida la pérdida del capital. Las rentabilidades pasadas no garantizan resultados futuros. Antes de tomar decisiones financieras, consulta con un profesional autorizado.

Esta pepita forma parte de la serie Mentalidad. Síguenos en TikTok y YouTube.

🎁 Llévate gratis las 10 guías en PDF

Cómo funciona de verdad el dinero, explicado en cristiano: inflación, vivienda, ahorro y las trampas que casi nadie te cuenta. Te las mando al email ahora mismo, gratis.

Gratis y sin spam. Después, una idea clara a la semana — y te vas cuando quieras.

← Ver todas las pepitas 💎

Comentarios

Sé el primero en comentar 👇

Los comentarios se revisan antes de publicarse. Sé respetuoso — sin insultos ni spam.